La congregación, ordenada en un solo lugar
Arma el programa de la reunión, reparte los territorios y cierra el informe del mes desde un mismo sitio. Sin hojas de cálculo sueltas y sin depender de un solo computador.
Lo que dejas de hacer a mano cada mes
Cada función se abre según la asignación de quien entra: anciano, coordinador, secretario, siervo ministerial o publicador.
Sabe cómo va el mes de un vistazo
Qué falta por asignar, qué informes no han llegado y qué se movió esta semana, sin abrir nada más.
Organiza las asignaciones de la reunión en minutos
Arma el programa de Vida y Ministerio Cristiano, ajusta su estructura y comprueba de un vistazo quién ya confirmó.
Asigna sabiendo a quién le corresponde
Consulta al momento quién puede tomar cada parte y ten los grupos armados antes de repartir.
Lleva el control de los territorios sin hojas de cálculo
Dibuja cada territorio sobre el mapa, sabe desde cuándo está asignado y cuáles toca volver a trabajar.
Cubre los turnos de exhibidor sin cadenas de mensajes
Organiza los turnos por lugar y horario, y ve al instante cuáles siguen sin pareja.
Recibe los informes del mes sin perseguir a nadie
Cada publicador envía el suyo desde el móvil y lo ves llegar, sin papelitos ni recordatorios uno por uno.
Presenta los totales sin sumar a mano
La asistencia a las reuniones y la actividad del mes llegan ya calculadas, listas para descargar cuando hay que presentarlas.
Da acceso a cada quien según su asignación
Defines quién entra y hasta dónde llega. Lo que no le corresponde a alguien, no se le muestra.
Cada publicador, con su app en el bolsillo
No hace falta que todos entren al panel. El publicador tiene su propia aplicación, pensada para usarse con una mano y con letra grande.
- Anotar su actividad sobre la marcha
- Consultar sus asignaciones de la reunión
- Ver el territorio que tiene a su cargo
- Enviar el informe del mes sin llamar a nadie
Quién ve qué
La congregación maneja datos de personas, y conviene decir con claridad quién alcanza cada cosa.
Cada quien ve lo que su asignación permite
El nivel de acceso decide qué se muestra. Los datos de contacto van aparte del resto y solo los alcanza quien administra la congregación, con verificación en dos pasos.
Cada congregación entra solo a lo suyo
Una congregación no ve la información de otra, y la separación se aplica en el servidor, no solo en la pantalla. Quien opera la plataforma sí puede acceder para dar soporte, con un procedimiento escrito que define cuándo.
El administrador manda sobre sus datos
Puede consultarlos, corregirlos, descargarlos y cerrar cuentas. Y cada persona hace lo mismo con los suyos desde Ajustes → Privacidad y datos.
El detalle completo —qué se guarda, dónde y por cuánto tiempo— está en la Política de Privacidad. ¿Dudas? Escríbenos.